jueves, febrero 02, 2006

El Gigante de Hierro


No suelo ser una persona que llore con facilidad. Ultimamente las cosas me emocionan bastante. Imagino que la madurez algo tiene que ver, aunque el hecho de llorar parece que sea todo lo contrario (infantil). No me gusta la palabra infantil.

Solo ha habido una película que me haya hecho llorar y además a lágrima tendida, El Gigante de Hierro. No puedo ver esta película sin llorar, recordarla hace que me emocione; ver la magnificencia y notar como la historia más sencilla del mundo te atrapa, te asombra y te emociona, no hace sino acrecentar mi amor por este film. Sin duda es una película que recomiendo a todo el mundo. Sin dudad es una película que pondré a mis hijos; porque creo que jamás vi explicados mejor todos los conceptos para que un ser humano pueda desarrollarse de la manera en que a mí me gustaría que se desarrollase mi descendencia; con bondad, amor, amistad, la muerte, el sacrificio y el bien en general.

Esta película me hace ver que el ser humano puede ser malo, desconfiado por naturaleza, sobre todo cuando crece y el poder lo rodea y lo consume. Los egoismos de nuestra especie. Esta película también me hace ver que la inocencia de un niño puede compensar todas estas características malas. Además que puede hacer recordar a los adultos qué es lo que realmente importa en este mundo. Que tenga que recordárnoslo una máquina, parece mentira. Que un niño sepa controlar el poder mejor que ningún adulto con 100 millones de años y 500 Carreras me hace reflexionar. Todo tiene que ser más sencillo, somos nosotros quienes queremos complicarlo todo.

Gracias Gigante, por recordarme que todos en algún momento de nuestra vida podemos ser Superman. Gracias Gui, tu siempre serás para mi un Superhéroe.

Hasta la vista Gigante, siempre vas a tener la parte más íntima de mi corazón y prometo hacerte una estatua algún día para que la gente pueda ver lo que nos enseñaste.

Creo que es la primera vez que escribo y lloro a la vez.

Chao Superman

3 Comments:

Blogger Alex said...

Buena peli ;-)

Quita el antispam, porfa, que es un infierno!

02 febrero, 2006 16:29  
Blogger esquimal de avellana said...

Ya tenía razón el magnífico Nietzsche al decir que los niños eran los superhombres. Los creadores sin prejucios. Como podemos en esta gran película. Hoy mismamente vi Love Story y no me emocioné tanto como lo hice con El gigante de hierro.
Gran película por su sencillez, por personajes,argumento y dialogos. Gran pelicula por conocer tambien a Guille.

Aún me cuesta no emocionarme cuando recuerdo alguna escena.

Gracias Dabi por hacer que llegue a ella. No lo olvidaré. Ni mis primos ni mis futuros hijos tampoco. O por lo menos eso espero.

02 febrero, 2006 23:28  
Blogger Carlos said...

A mí también se me caen los lagrimones. Sobre todo, porque me acuerdo de Guille, que es el veradero gigante y el auténtico Superman. ¡Este año os estoy redescubriendo a todos!

05 febrero, 2006 22:09  

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